La magia de dar pequeños pasos para alcanzar tus metas

Dar pequeños pasos para alcanzar una meta grande es la mejor forma de lograrlo de verdad. No tengas duda que hacerlo te ayudará a lograr grandes resultados en poco tiempo y a transformar tus finanzas personales, porque es un método probado. Es la base del método Kaizen, un método japonés de gestión de calidad que se basa en la “mejora continua hasta la calidad total”.

Dar pequeños pasos hacia una gran meta no solo va a ayudarte a tener unas mejores finanzas personales, a ahorrar y a invertir, sino que es un método tan efectivo que funcionará para cualquier meta que te propongas: Bajar de peso, dormir mejor, manejar el estrés. 

Funciona porque hace que tu cerebro deje de tener miedo a fracasar. Robert Maurer, un psicólogo clínico y director del programa de ciencias del comportamiento en el Centro Médico de UCLA Santa Mónica, lo explica en su libro “One Small Step can Change your Life”,  en el cual asegura que las grandes metas nos asustan, activan alarmas que nos hacen huir de aquello que nos da miedo y disparan niveles altos de hormonas de estrés y disminuyen los niveles de creatividad. Sin embargo, dar un pasito a la vez no. 

“Las pequeñas acciones toman muy poco tiempo y dinero y son agradables incluso para aquellos que no tienen fuerza de voluntad. Las pequeñas acciones engañan al cerebro y lo hacen pensar: ‘Hey, este cambio es tan pequeño que no es gran cosa. No hay necesidad de ponerse nervioso, no hay riesgo de fracasar o de ser infeliz’”, explica en su libro. Es de esta manera en la que es posible construir hábitos nuevos a un ritmo que puede convertirse en uno bastante rápido.

Todos hemos querido perder 10 kilos o ahorrar para nuestro retiro, y hemos fracasado en el camino. Es precisamente por esta razón. Porque nuestro cerebro tiene miedo de fracasar, activa mecanismos para defenderse y nos hace correr en dirección contraria. La palabra clave es “miedo” y aceptar que lo tenemos puede ser uno de los primeros pasos que nos acerquen al éxito.

Maurer explica que la medicina moderna le ha cambiado el término de “miedo” por el de “estrés” o “ansiedad”, y esto podría estar actuando en nuestra contra.

“Incluso ahora, he encontrado que las personas más exitosas son aquellas que contemplan el miedo sin pestañear. En vez de depender de términos como ansiedad, estrés o nerviosismo, hablan abiertamente de temor por sus responsabilidades y desafíos”, explica.

Esta forma de acercarse al miedo –que el científico encontró en los adultos y no en los niños– es “improductiva” porque el mundo está lleno de cosas que no podemos controlar y a las que muy probablemente les vamos a tener miedo. Mientras que si estamos preparados para sentirlo, podemos manejarlo mejor, porque incluso este puede hacernos inconscientemente sabotear nuestras mejores intenciones. 

“Entre más nos importa algo, entre más soñamos, más miedo se presenta. Pensar en el miedo de esta manera puede ayudarnos a sentirnos menos angustiados. Durante los periodos difíciles, entendiendo que el miedo es normal y signo natural de ambición, nos hace más propensos a aferrarnos a la esperanza y al optimismo, cualidades que aumentan nuestra disposición a dar pequeños pasos”, sostiene el psicólogo. 

Así, en vez de enojarnos otra vez porque llegamos tarde a ese trabajo que no nos gusta, podemos reconocer el miedo y sus efectos sobre nosotros y empezar imaginando una conversación agradable con aquel compañero de trabajo difícil que tenemos. Estos pequeños pasos, asegura Maurer, serán aquellos los que generarán hábitos “frescos” en nuestro cerebro.

Así que entre más soñamos, es más probable que nos dé miedo fracasar. Si has pensado en construir tu patrimonio pero no te animas a dar ese pequeño paso, Dvdendo puede ayudarte al ofrecerte una forma de invertir tan sencilla como es gastar, todo a partir de cinco dólares.