Olvidarte de pagarte a ti mismo primero te está empobreciendo

El inicio de mes suele a veces ser difícil. Aunque llega el cheque de pago, hay que pagar renta, servicios, hipoteca, colegiaturas y restar todo esto a nuestro salario, puede arrojar un resultado muy poco alentador y dar la impresión de que el dinero se evaporó entre nuestros dedos. Las preguntas son inevitables: ¿Cuándo voy a tener dinero para ahorrar? O más allá, ¿para invertir? Por fortuna, es posible lograrlo y la respuesta se encuentra ligada a una de las lecciones sobre finanzas personales más valiosas de la historia: Págate a ti mismo primero.

George S. Clason, un hombre de negocios estadounidense acuñó esta filosofía en la década de los treinta en un libro que se convirtió en uno de los más famosos de la historia: “El hombre más rico de Babilonia”. Clason, director de la Clason Map Company, una empresa que editó el primer atlas de carreteras de Estados Unidos y Canadá, se dio a la tarea de compilar su conocimiento sobre dinero y construcción de riqueza en panfletos, que comenzó a repartir a bancos, casas de bolsa y aseguradoras.

De estas reflexiones nació “El hombre más rico de Babilonia”, un libro que compila una serie de parábolas situadas en la antigua Babilonia, en el que cuenta cómo Arkad, el hombre más rico de Babilonia, amasó su fortuna. Una de las lecciones que él les da a sus amigos de la infancia –los cuales le preguntan por qué si vivieron las mismas condiciones él es rico y ellos no– es conservar no menos de una décima parte de lo que ganas y primero pagarte a ti.

“La riqueza, como el árbol, nace de una semilla. La primera moneda que ahorres será la semilla que hará crecer el árbol de tu riqueza. Cuanto antes plantes tu semilla, antes crecerá el árbol. Cuanto más fielmente riegues y abones tu árbol, antes te refrescarás, satisfecho, bajo su sombra”, sostiene. Iniciar cuanto antes para lograr mejores resultados.

Pero, ¿Cómo es pagarse a sí mismo primero? Kim Kiyosaki, una emprendedora, autora de varios best sellers y coinversora de Robert Kiyosaki (además de esposa), lo explica muy bien: “Las personas que deciden pagarse primero asignan dinero a la columna de activos de su balance antes de pagar sus gastos mensuales. Esencialmente, tú reservas una cantidad específica de dinero a esto y luego vives con lo que te sobra. Así es como crece la riqueza”.

Esto va a sentirse raro al principio porque seguramente estás acostumbrado a hacerlo al revés, a pagar primero cuentas y deudas y después si sobra, separar lo que se pueda, pero es una de las únicas maneras de lograrlo, sostiene Kim. El camino es: No te endeudes, mantén tus gastos al mínimo y desarrolla activos primero.

Es necesario explicar qué es un activo y Kiyosaki en sus varios libros lo ha explicado de manera muy sencilla: Un activo es aquello que mete dinero a tu bolsa. Un pasivo es todo aquello que lo saca. Invierte este activo en un negocio, en inversiones en bolsa o en cualquier cosa que mantenga tu dinero creciendo.

Seguramente vendrán tiempos malos. Para estos, el consejo es no claudicar. No recurras a estos recursos para solventar tus deudas porque esto solo hará que tengas que volver a empezar. “Usa esa presión para inspirar a tu creatividad financiera y para que esta encuentre nuevas formas de hacer más dinero, y luego paga tus cuentas con eso”, recomienda la inversionista.

Empezar cuanto antes hará que puedas construir lo necesario para que seas libre financieramente. Si quieres empezar ahora, descarga gratis la app de Dvdendo. Puedes empezar solo con cinco dólares.