¿Quieres cumplir realmente tus propósitos financieros de año nuevo? Tres claves para que de verdad lo logres

Si hiciste propósitos financieros para 2019, es muy seguro que entre estos se encontraban ahorrar más, pagar tus deudas que tienen intereses altos o gastar menos. De acuerdo con el “Estudio de resoluciones financieras de año nuevo” hecho por Fidelity, estos tres son los propósitos principales para la gente que vive en Estados Unidos.

Sin embargo, no es sorprendente saber que 80% de los propósitos no se cumplen y no solo eso, sino que estos ya se habrán abandonado para febrero, de acuerdo con números de U.S. News. ¿Por qué? Porque no solo se trata de hacer propósitos, sino de hacer la nueva conducta un hábito que después pueda ya repetirse de manera automática. Después de todo, una gran parte de las cosas que hacemos en nuestras vidas no son decisiones tomadas de manera conscientes sino hábitos que repetimos sin pensar realmente mucho en ello.

Un estudio de la Duke University sobre los hábitos explica que las personas fallen en sus propósitos de cambiar –ejercitarse más o ahorrar, por ejemplo– tiene que ver no necesariamente con poca fuerza de voluntad o con la incapacidad de entender el bienestar que traería un cambio, sino con el poder de todo aquello que hace desencadenar respuestas ya acostumbradas. “Los hábitos nos mantienen haciendo las cosas que siempre hemos hecho, a pesar de nuestras buenas intenciones de actuar de otra manera”, concluye.

Charles Duhigg, un periodista del New York Times, best seller y ganador del Pullitzer, se ha dedicado a estudiar cómo funcionan los hábitos y él lo explica así: Todos los hábitos tienen tres elementos que los conforman: Un detonante (señal), una rutina y una recompensa.

En cuanto al primero, es una señal que hace que la conducta se lleve a cabo de manera automática. Esta puede ser un lugar, una hora, un día, un cierto estado emocional. Esto desencadena la rutina que se convierte en hábito. Sobre el tercer elemento, la recompensa, Duhigg asegura que es “la parte más importante” del hábito porque hace que este persista. Esta recompensa es aquello que te da tener esa rutina.

El periodista pone su propio ejemplo y explica que él tenía el hábito de comer una galleta por la tarde, lo cual le estaba haciendo aumentar de peso. Como parte de este estudio sobre los hábitos, se dedicó a estudiar cómo se gestaba esta escapada a la cafetería. Se dio cuenta que su detonante era la hora, ya que le daban ganas de comerla a las 3 de la tarde, y después de probar varias opciones –un día no bajó a la cafetería a hablar con sus amigos y a comprar la galleta sino a dar un paseo, otro día solo bajó a la cafetería y no compró nada– se dio cuenta que su recompensa, es decir, aquello que hacía que el hábito continuara vivo, era la satisfacción de hablar con los amigos que se encontraba en la cafetería mientras se comía la galleta.

Eso era en realidad lo que buscaba al comprar la galleta. Así que a partir de entonces, a las 3 de la tarde se acerca a algún compañero para conversar 10 minutos y se regresa a su lugar sin haber comprado realmente nada.

Entiende el por qué y cámbialos

Él asegura que si estudias tus hábitos, podrás aprender a cambiarlos y a sustituir el detonante, la rutina y la recompensa por aquello que realmente quieras. Si quieres hacer ejercicio, por ejemplo, esa señal es ponerte la ropa deportiva apenas te levantes, la rutina será ir a correr (o a hacer cualquier actividad física) y luego darte una recompensa, ver más capítulos de tu serie favorita, comerte una galleta o hacer algo que te guste. Al hacerlo, lo que sucederá es que con el tiempo se creará una ruta neuronal que hará que esta nueva rutina se convierta en hábito.

Así que no solo se trata de tener buenas intenciones y plantearse ambiciosos propósitos de año nuevo, sino de trabajar para cambiar los hábitos que ya tienes tienes.

En cuanto a los hábitos financieros, ahorrar suele ser la que se le dificulta más a las personas y este fue el principal propósito para 2019 para casi la mitad (48%) de las personas, de acuerdo con la encuesta de Fidelity. ¿Es posible darnos un empujoncito? Sí, de hecho, este “empujoncito” es y ha sido el tema de muchos economistas del comportamiento como Richard Thaler, un economista de la Universidad de Chicago que ganó el premio Nobel precisamente por descubrir, entre otras cosas, que las personas somos irracionales a la hora de tomar decisiones financieras (en general, en todo en la vida) y que sí necesitamos esta pequeña ayuda para cambiar nuestro comportamiento.

Date el empujón al ahorrar

Los seres humanos somos muy desidiosos, así que aunque tengas claro que ahorrar es un hábito bueno que tienes que adoptar, probablemente te cueste mucho empezar. El empujón es automatizar. Según los expertos, no hay mejor manera de lograrlo. Busca a tu banco y pídele que transfiera de manera automática a otra cuenta cierta cantidad cada mes, de esta manera podrás estar seguro de que cada mes o cada periodo lograrás tu meta. Si no solo estás ahorrando y ya estás invirtiendo, Dvdendo es una aplicación que te permite invertir a partir de 5 dólares y con la cual puedes automatizar también el proceso en tu cuenta de inversión.

Utiliza el método más efectivo para pagar tus deudas

En la encuesta de Fidelity, 29% de las personas contestó que pagar sus deudas es su prioridad financiera para este 2019. Pero, ¿Cuál es el método más efectivo para hacerlo? De acuerdo con lo que encontró un estudio publicado en el Journal of Consumer Research, la gente se motiva más a pagar empezando por la deuda más pequeña, es decir, por el método que se ha denominado comúnmente como el de la “bola de nieve”.

Ordena tus deudas de la más pequeña a la más grande y paga lo más que puedas en la primera de la lista. En el resto, paga el mínimo. Cuando acabes la primera, haz lo mismo con la segunda de la lista y así hasta que las termines todas.

Ahorrar y pagar deudas son grandes propósitos y muy útiles para empezar este 2019, sin embargo, si realmente quieres que tu dinero crezca en el tiempo y que en un futuro puedas disfrutar de cierta tranquilidad financiera, no serán suficientes. Ahorrar no aumentará tus recursos a lo largo de los años –porque estos pierden su valor por los impuestos y por la inflación– y pagar deudas solo te liberará una parte de tu sueldo, pero tampoco podrá hacer que tus recursos aumenten. ¿Cómo lograrlo? Uno de los caminos más efectivos es invertir en bolsa de manera constante a través del tiempo.

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