¿Dinero vs felicidad? Para nada: Así se debe usar el dinero para ser feliz hoy y en el futuro

 

Hoy en día, la frase de “el dinero no compra la felicidad” suena ya un poco anticuada. A lo largo de las últimas décadas, varios estudios científicos han demostrado que el dinero tiene una correlación positiva con los niveles de bienestar.

Más allá de que se haya encontrado un monto adecuado y único a partir del cual todos podamos ser felices –aunque sí se ha concluido que a partir de los 75 mil dólares al año los niveles de felicidad empiezan a incrementarse, de acuerdo con una investigación de la Princeton University– esto tiene que ver con la manera y con el destino que tiene el dinero que ganamos.
Elizabeth Dunn y Michael Norton, profesores de la University of British Columbia y de la Harvard Business School, respectivamente, dieron a conocer hace unos años una investigación que demostraba que aunque nosotros pensamos comúnmente que sabemos gastar en las cosas que nos hacen felices, realmente estamos equivocados.
“¿Esas televisiones, autos y casas? No tienen casi impacto en nuestra felicidad. Las buenas noticias es que nosotros encontramos qué tipo de manera de gastar incrementa nuestra felicidad”, explican ambos en un texto publicado en la Harvard Business Review.
Entre las maneras que encontraron de gastar el dinero y ser más feliz que encontraron Dunn y Norton, está la de gastar en experiencias en vez de en cosas materiales.

No solo esta sino que hay otras investigaciones que coinciden con estos resultados, por ejemplo, una hecha con la Cornell University, la cual encontró que la satisfacción que obtenemos de comprar unas vacaciones, unos boletos para un concierto y otras experiencias empieza incluso antes de que lo compremos y no solo eso, sino que sigue creciendo con el tiempo.

En contraste, aquella satisfacción obtenida de comprar un auto o algún objeto material es mucho menor. Esto se traduce, por ejemplo, en que los que hacen fila para comprar alguna experiencia están de mejor humor que aquellos que esperan en la fila para que se abra algún autoservicio en el Black Friday.
Otra forma de gastar dinero y ser feliz es la de gastar en los demás. Esta es una forma en la que se puede recibir un boost de felicidad a la hora de abrir la cartera. Desde donar dinero a alguna organización, ayudar algún amigo o dar una propina generosa. Todo cuenta para que nuestra felicidad crezca.
Las investigaciones alrededor del tema han sido una constante a lo largo de los años y hay otros estudios y encuestas que también apuntan a otras formas de alcanzar la felicidad a la hora de gastar dinero, por ejemplo, ahorrar e invertir. Porque si bien es reconfortante vivir y gastar feliz, también lo es prepararse para el futuro. No solo porque si lo haces ahora serás feliz en un futuro (aquellas personas que se retiran sin deudas, con unas finanzas ordenadas, con diversas fuentes de ingreso y con suficientes recursos son las más felices, según lo que encontró US News), sino porque también lo podrás ser hoy.
Esto va en consecuencia con otro de los hallazgos de Dunn y Norton, que es el de pagar ahora y consumir después. Ellos encontraron que pagando primero y retrasando el consumo, puedes comprar más felicidad, como si gastaras menos dinero, porque hacerlo permite “cosechar los placeres de la anticipación” sin que esto compita con la alegría que te daría si estuviera sucediendo en realidad.

Así que prepararse para el futuro invirtiendo en tu plan de jubilación no solo te hará feliz cuando seas mayor, sino que te hará cosechar esos “placeres de la anticipación” hoy. Una encuesta de Blackrock coincide con ello: Aquellos que participan de una manera más proactiva en la seguridad financiera de su futuro son los que reportan más niveles de bienestar.
Y una forma muy efectiva de prepararse para ese futuro, es la de invertir en bolsa. ¿Estás listo? Tú decides con cuanto empezar. Descarga gratis la app de Dvdendo en la App Store o en Google Play.